En un experimento sobre el poder del mercadeo, se demostró que se puede aumentar el placer que siente una persona al beber vino si se incrementa su precio. Lo aseguran unos investigadores de California, Estados Unidos, que afirman que el precio de un producto determina las percepciones de los consumidores. En el estudio realizado por el Instituto de Tecnología de California, se "engañó" a 20 personas para que probaran vinos diferentes, o eso les dijeron, para ver cuál les gustaba más. "Invitamos a un grupo de individuos a que probaran una serie de vinos mientras les escaneábamos el cerebro (para monitorear la actividad neurológica)", explicó a BBC Mundo, Antonio Rangel, jefe de la investigación del Instituto de Tecnología de California. "El objetivo era ver cómo reaccionaba una parte del cerebro, llamado córtex orbitofrontal medial, al probar los vinos", dijo. Se cree que esta parte del cerebro codifica el placer vinculado al gusto, los olores y la música, y "está asociado con medir la cantidad de placer que el cerebro está experimentando en el momento de tener una experiencia", afirmó Rangel.